¿QUÉ ES ROLFING® ?

 

Rolfing®, integración Estructural es una técnica de trabajo corporal y educación postural que a través de manipulación reorganiza el tejido conectivo, llamado Fascia, liberando patrones de estrés crónico, postura y movimiento; para establecer mejor balance en el cuerpo. Rolfing te enseña a moverte con menos esfuerzo y más eficiencia.

Rolfing puede ayudar a personas de cualquier edad a liberarse de dolores crónicos, a moverse con placer y sin tensión. 

La técnica se orquesta a través de un proceso de 10 sesiones de entre 60 y 90 minutos. Cada sesión incluye una parte estructural, que se trabaja a través de manipulación física en una camilla y otra parte funcional, que involucra percepción y movimiento. Por otra parte, cada sesión nos permite explorar un área especifica del cuerpo, su función y su relación con otras estructuras. 

Rolfng isquiotibiales
Sattva Espai - Rolfing®
Rolfing

LOS BENEFICIOS DEL ROLFING INCLUYEN:

HISTORIA

 

El Método Rolfing, Integración Estructural debe su nombre a la doctora estadounidense Ida P. Rolf (1896 – 1979). Graduada en el Barnard College de Nueva York con tan sólo 20 años y Doctora en Bioquímica por la Universidad de Columbia (EE UU), desarrolló parte de su trabajo en el  Instituto Rockefeller de Investigación Médica de Nueva York. Allí se especializó en el estudio del tejido conectivo para más tarde ampliar su bagaje profesional estudiando Matemáticas, Física y Medicina Homeopática.

Continuó con el estudio de Osteopatía y  Quiropraxia y disciplinas como el Yoga y el Estudio de la Conciencia de Korzybski. Todo ello le aportó una comprensión nueva y profunda del cuerpo humano cuyas investigaciones desembocaron en el desarrollo del Método de Integración Estructural, más conocido como Rolfing.

Más información en www.rolfing.org

Rolfing®

El video es cortesía de la Asociación de Rolfing del Reino Unido.

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Preguntas frecuentes

La idea central de la Dra. Rolf es que los seres humanos necesitan tener una buena relación con la gravedad para poder vivir y funcionar de manera saludable y feliz. Su método para lograr esto fue trabajar directamente con la red de tejido conectivo del cuerpo (también conocida como la red fascial o el sistema miofascial). El tejido conectivo es la membrana delgada que rodea las fibras musculares individuales, conecta el músculo con el hueso, forma tendones y ligamentos y, a veces, se lo denomina «el órgano de la forma».

La red fascial ayuda a apoyar, separar y lubricar el movimiento en el cuerpo. Su textura y consistencia pueden verse afectadas por traumas físicos o emocionales, mala postura, falta de uso o uso excesivo como así también hábitos y preferencias. Cuando esto sucede, todo el sistema miofascial puede verse afectado, lo que hace que los músculos se contraigan, se desnutran o se mantengan pegados, de modo que cuando se activa un músculo individual tiene que arrastrar consigo la masa de tejido circundante. Esto tiene muchos efectos debilitantes sobre la postura, el rango de movimiento y las reservas de energía; y también puede afectar nuestra perspectiva emocional.

Los Rolfers crean espacio. Trabajamos para rehidratar el tejido seco y retonificar y liberar los músculos atascados o cansados. Los Rolfers también trabajan con la percepción del cliente, buscando patrones de movimiento habituales y limitantes; y ayudando a sus clientes a explorar formas nuevas y más empoderadas de moverse por la vida.

Rolfing® suele tener lugar en 10 sesiones estructuradas individualmente. Al principio, el Rolfer observará al cliente realizar movimientos cotidianos simples y luego hablaremos sobre sus objetivos y preocupaciones. A continuación, se elaborará una lista de objetivos de trabajo mutuamente acordados y una estrategia para alcanzarlos. El trabajo de reestructuración y rehidratación de la red de tejido muscular y conectivo se realiza aplicando varios grados de presión y dirección al cuerpo. El trabajo se hace en ropa interior (sólo el cliente).

El tratamiento quiropráctico y osteopático tiende a centrarse en la alineación de los huesos y la movilidad de las articulaciones y se utilizan varios métodos que van desde golpecitos suaves hasta empujes de alta velocidad para manipular y corregir lesiones óseas. Los Rolfers creen que a menos que se alivie la tensión y el estrés en los tejidos blandos, los huesos continuarán desalineándose y, por lo tanto, necesitarán un reajuste constante. El método Rolfing® implica una presión lenta, sostenida y enfocada en una dirección específica para afectar todo el lecho de tejido en el que están inmersos los huesos del cuerpo. El objetivo del Rolfer es lograr una tensión equilibrada que permita a los huesos retroceder naturalmente a su relación y alineación adecuadas.

No es necesario repetir la serie Rolfing®. Muchos clientes informan mejoras continuas en la postura y el movimiento mucho después de que se completa la serie.

Sin embargo, a muchas personas les gusta reservar algunas sesiones de Post-10 Rolfing® cada año solo para ponerse al día o para trabajar más profundamente con problemas específicos.

Cuando el tejido conectivo crónicamente tenso finalmente se libera durante el tratamiento con Rolfing, el material con carga emocional puede resolverse. En este sentido, Rolfing actúa como un catalizador para el crecimiento y el cambio emocional. Los Rolfers están capacitados para contener este proceso de manera segura. Este aspecto es en parte lo que hace que Rolfing® sea una experiencia potencialmente tan profunda.

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